Urge poner fin al descontrol en la ruta de la leche en Florida (+ Audio)

Florida, 23 oct.- Al menos en los últimos 60 años, antes del 2026, ningún infante floridano se fue a la cama sin la oportunidad de tomarse su pomo de leche fresca.

En una demarcación de arraigada tradición ganadera como Florida, resulta inadmisible que un niño no tenga su cuota normada de ese alimento, mientras el demandado renglón se comercializa de forma liberada, a la vista de todos y sin el debido control estatal en diferentes puntos del territorio.

Aunque la severa escasez de combustible suele cargar la mayor culpa de los déficits de acopio hacia la Industria Láctea, tras la angustia de las familias y el llanto de los pequeños sobreviven la falta de escrúpulos y la insensibilidad de unos cuantos.

En los campos floridanos existe hoy producción lechera suficiente para asegurar la canasta básica de infantes, ancianos, embarazadas y enfermos; sin embargo, esa riqueza se desvía ante la proliferación de intermediarios y jerarcas, con alto poder adquisitivo, que acaparan el fruto del ordeño directo al vaquero para especular y monopolizar su venta a precios abusivos.

Aun cuando se han propuesto mecanismos para ordenar los pagos, reconocer el sacrificio de los productores y salvar la honra del campesinado honesto, la realidad demuestra que los controles, en todos los niveles, no funcionan con la eficacia requerida.

Recuperar la disciplina en las bases productivas, hacer cumplir los contratos y devolver al destino social a cada entrega constituyen desafíos urgentes en los que no caben justificaciones ni paños tibios.
Frente a esta situación, no basta con los esfuerzos aislados de quienes buscan alternativas operativas o esperan milagros de las transformaciones, cuando realmente se necesita una acción enérgica y colectiva que corte de raíz el desorden en torno a los millones de litros de leche contratados en el municipio.

Garantizar el alimento sagrado de la infancia y de los sectores más vulnerables es un deber elemental de vergüenza y respeto al pueblo que no puede someterse a la inercia ni a la codicia, y mucho menos a la impunidad.

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Acerca de Pedro Pablo Sáez Herrera

Licenciado en estudios Socioculturales de la Universidad de Camagüey. Diplomado en Periodismo. Labora como periodista en Radio Florida atendiendo sectores como Salud Pública, la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños, Trabajo y Seguridad Social, entre otros. Contactos: Twitter: @SanPPZeta Facebook: Pedro Pablo Sáez

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