Florida, 25 ago.- El reciente hecho delictivo en la subestación eléctrica de La Vallita, en el municipio de Florida, provocó que el transformador de 1000 kilovatios resultó severamente dañado tras el robo del aceite dieléctrico.
En estos momentos un total de 1438 clientes se encuentran sin servicio, lo que se traduce en miles de floridanos a oscuras de forma total y sin una fecha precisa para la restitución de la energía eléctrica en las zonas afectadas.
La escasez de aceite dieléctrico en el país ya representaba un obstáculo significativo para devolver el servicio, y la pérdida total de un transformador de esa capacidad técnica complica al máximo la respuesta, al ser un equipo de muy difícil reposición en las condiciones actuales que vive Cuba.
El daño ocasionado trasciende lo material y golpea de lleno la vida cotidiana, la alimentación y el bienestar de más de mil familias en los asentamientos afectados. Este hecho demuestra la importancia de extremar la protección popular sobre los recursos eléctricos.
Para la custodia y protección de estas instalaciones estratégicas existen las denominadas Actas de cooperación social, firmadas entre la Organización Básica Eléctrica de Florida y los vecinos de cada lugar, sin embargo, este lamentable suceso demuestra que dichos compromisos resultan insuficientes si no se convierten en una vigilancia activa, constante y efectiva por parte de los distintos factores de la comunidad.

