Matanzas, 2 ago.- Abundantes talleres de verano sesionaron en la semana recién concluida en esta ciudad, como iniciativas para alentar las habilidades artísticas de niños y adolescentes y conectarlos con las agrupaciones profesionales del territorio.
Miradas curiosas, atentas a cada movimiento de la maestra Liliam Padrón, Premio Nacional de Danza 2026, colmaron el tabloncillo del Teatro El Mirón Cubano el sábado reciente, para mostrar a las familias los conocimientos adquiridos durante el recién concluido Taller de Verano de la Compañía Danza Espiral.
Pequeñas entre 3 y 6 años de edad danzaron al ritmo de temas como Papalote de la autoría de Raúl Valdés, compositor consagrado, dirigidos a educar desde las notas musicales, propiciar un espacio de recreación sana y aportar al desarrollo físico, motor e intelectual de las talleristas.
En la Casa de Cultura Bonifacio Byrne la compañía de Ballet Español Donaire ofrece talleres para niños, jóvenes y adolescentes con vocación para la danza y portadores de sensibilidad artística.
La propuesta, que forma parte del amplio programa estival de la institución matancera, cuenta con la participación de 35 estudiantes con edades de cinco años en adelante, quienes reciben una preparación integral en diversas disciplinas de la danza.
Haldem López Barrera, director del Ballet Español Donaire y sus academias, explicó que los talleres intensivos de verano se desarrollan desde hace 22 años y constituyen una herramienta clave para la formación de nuevos talentos.
Niños, adolescentes, jóvenes y adultos alentaron la cultura circense en la escena del Teatro Sauto, Monumento Nacional, durante dinámico taller de verano realizado como iniciativa de la Compañía La Rueda desde el día 28 hasta el 31 de julio reciente.
Kalec Acosta Hurtado, director del coliseo neoclásico de esta ciudad, en conversación con la Agencia Cubana de Noticias celebró la disposición del equipo dirigido por Yoilén Sánchez Cárdenas, que procuró compartir saberes sobre técnicas del mundo de la carpa.
En la sala principal del teatro confluyeron los estudiantes con los profesores para aprender de malabares, elasticidad, equilibrio… y también así honrar el vínculo histórico entre el arte circense y el Teatro Sauto, en cuyo escenario incluso se han visto elefantes y caballos, comentó Acosta Hurtado.
Tomado de ACN

