Florida, 27 oct.- A medio siglo de la creación de las asambleas municipales del Poder Popular, la memoria vuelve a 1976, cuando Carlos Manuel de Céspedes, como el resto del país, constituyó su Asamblea Municipal. En aquella etapa fundacional, Raudel del Toro Zayas fue elegido su primer presidente. Durante cinco mandatos estuvo al frente del gobierno municipal.
A Raudel muchos lo conocen como El Torito, su historia comenzó en la finca Los Cayos, entre Sabanilla y San Gerónimo, en el municipio de Florida. Poco después se trasladó a Sabanilla, donde transcurrieron su adolescencia y sus primeros años de juventud.
En 1967 llegó a Carlos Manuel de Céspedes para cumplir responsabilidades partidistas. Con el tiempo, su vínculo con el territorio se hizo más profundo.
Antes de asumir la presidencia del gobierno municipal, fue el primer presidente de la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños (ANAP) en el municipio y se preparó como dirigente campesino en Alemania.
Durante sus años al frente de la Asamblea municipal cespedeña, se impulsaron obras que hoy forman parte de la historia local, entre ellas la céntrica calle Alameda y la Pista de Céspedes, proyectos levantados con el apoyo popular, porque para Del Toro el trabajo colectivo era también una manera de construir comunidad.
Su trayectoria lo llevó, además, a cumplir misión internacionalista en la República Popular de Angola. Distintos escenarios y responsabilidades, pero una misma convicción: servir.
Quienes lo recuerdan hablan de un hombre sencillo, cercano a su pueblo y a su gente. Él mismo quisiera que lo recordaran así: como alguien que lo dio todo por su comunidad. Y, al nombrar lo más importante de su vida, la familia ocupa un lugar especial.
Cincuenta años después de aquel 1976, la historia de Raudel del Toro, El Torito, sigue unida a la de Céspedes. No solo por haber sido el primer presidente de su Asamblea Municipal, sino por las obras, los recuerdos y el afecto que dejó en la gente.

