Una alerta oportuna, cuidado con la basura

Florida demanda una estrategia para avanzar en la recogida de desechos sólidos

Julio, 2026.- Un fantasma peligroso recorre las calles de Florida, y lo hace con la arrogancia de quién se sabe dueño de su camino, amparado en las insuficiencias provocadas por el bloqueo energético impuesto por el gobierno de Estados Unidos, la falta de posibilidades o alternativas internas para detenerlo y la baja percepción popular del riesgo medioambiental y sanitario que lo acompaña.

El esperpento del que hablamos se traslada en franco desafío a las regulaciones higiénico sanitarias y epidemiológicas, como resultado de la indisciplina popular en el fomento del fenómeno que le da vida, y la inercia oficialista en su enfrentamiento.

Sin más rodeos, me refiero a la basura y los desperdicios que arrastran las lluvias cada vez que aparece un aguacero y se producen inundaciones en zonas bajas y calles de la ciudad, con penetración de aguas negras, inmundicias y desperdicios en viviendas y otros espacios familiares donde residen niños, ancianos y personas enfermas.

La acumulación de microvertederos en la ruta de los canales y otros desagües naturales constituye un peligro que podría provocar, en cualquier momento, un brote infeccioso, o una emergencia sanitaria a gran escala, si no se le pone freno al estado actual de esta amenaza.

Estiércol de animales, heces fecales de seres humanos en jabas de nylon, restos de perros y otros animales muertos y en descomposición, comida podrida, y mucho más, navegan por las arterias citadinas en medio de las crecidas provocadas por la lluvia, dejando como resultado un rastro de asquerosidades, peligro y falta de higiene por todas partes.

Lo alarmante, lo más doloroso, es que algunos veamos este fenómeno aquí como algo normal, sin que provoque la alarma y la denuncia del sistema de Salud Pública, la preocupación extrema de las autoridades y la condena del propio pueblo contra los que fomentan o permiten microvertederos en sitios por dónde el escurrimiento de las precipitaciones debiera transitar sin obstáculos de ese tipo.

Para ser más honestos, no pocas veces son los propios afectados por las inundaciones quienes promueven o permiten la creación de basureros que luego van a parar a sus puertas por el desborde de riachuelos, zanjas y callejuelas.

En consecuencia, la bronca es de todos si queremos prevenir enfermedades en medio de la actual coyuntura.

Algunos preguntarán qué hacer con los desechos sólidos. La respuesta más inteligente es trasladarlos, al menos, a lugares altos fuera del Centro urbano, dónde la peste y la muerte no puedan transitar junto al escurrimiento pluvial como jinetes del apocalipsis, dispuestos a poner en riesgo la salud y la tranquilidad de las familias en el municipio de Florida.

La alerta está hecha: ojalá no tengamos que arrepentirnos por no escucharla, y peor aun: por no actuar a tiempo.

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Acerca de Pedro Pablo Sáez Herrera

Licenciado en estudios Socioculturales de la Universidad de Camagüey. Diplomado en Periodismo. Labora como periodista en Radio Florida atendiendo sectores como Salud Pública, la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños, Trabajo y Seguridad Social, entre otros. Contactos: Twitter: @SanPPZeta Facebook: Pedro Pablo Sáez

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