Florida, 10 jul.- Las autoridades encargadas del Programa de Atención Materno Infantil (PAMI) en la Dirección General de Salud Pública del municipio de Florida llamaron la atención sobre las problemáticas que impactan de forma negativa en el desempeño de ese importante esquema de asistencia médica, social y comunitaria.
Entre las de mayor preocupación citaron las limitaciones en el empleo del equipo de ultrasonido ubicado en el departamento de genética, el cual demanda energía eléctrica del sistema nacional, o de fuentes alternativas, y protección climática para garantizar la ejecución de pruebas definitorias en la calidad y los resultados del embarazo.
La doctora Ariadna Morejón, Asesora Principal del Programa de Atención Materno Infantil en el municipio de Florida se refirió, asimismo, a las deficiencias en la disponibilidad de transporte para el traslado de las gestantes de alto riesgo remitidas hacia consultas especializadas en la ciudad cabecera provincial.
De igual forma hizo mención de las más de 40 embarazadas a término, o con amenazas reales a su condición actual, negadas a ingresar en el Hogar Materno y en otras instituciones de salud, en una actitud irresponsable que pone en peligro su propia vida como la del bebé alojado en su vientre.
El férreo bloqueo económico, comercial, financiero y energético impuesto por el gobierno de los Estados Unidos al pueblo de Cuba y la actual situación económica del país multiplican las restricciones y amenazas contra el Programa de Atención Materno infantil, pero en tales condiciones resulta imprescindible perfeccionar aquí su carácter intersectorial y la búsqueda de soluciones inteligentes y con mayor urgencia, para garantizar la salud de las gestantes, las madres y sus hijos.

