Sobre la cancha: Borrón y cuenta nueva

Sobre la cancha: Borrón y cuenta nueva

Queda claro, Cabo Verde no vino de paseo a la Copa Mundial de Fútbol. El histórico empate a cero contra la favorita España, las lágrimas de Vozinha y sus más de 10 millones de seguidores en las redes sociales en solo 24 horas forman parte de una primera página inolvidable.

Ahora, el cuento de hadas ha dejado un segundo capítulo. El cotizado calor de Miami le sirvió de excusa a los debutantes en estas citas para sentirse como en casa y mostrar una cara diferente al duelo inicial. Dos puestas en escena y dos maneras distintas de tratar el balón. Al final, dos puntos y a soñar con más.

De ser un muro infranqueable ante un inoperante once alternativo colocado por Luis de la Fuente, a provocar caos en la zaga charrúa. Llevar el temor de un fracaso a los aficionados uruguayos fue una constante, incluso cuando los sudamericanos le dieron vuelta momentánea a la pizarra.

Toda la locura se detonó en el minuto 21 con el primer gol caboverdiano en la historia de estos eventos. Kevin Pina se burló de los 31 metros entre la redonda y la cabaña de Muslera. A 125 km/h viajó el grito de una nación ilusionada con ser parte de las siempre recordadas Cenicientas. Les espera Arabia Saudita y un cupo insólito en la ronda de 32.

En el deber, unas líneas para Bélgica. La verdad, prefiero solo mentar a Courtois y sus manoplas salvadoras. Retornó a la titularidad Lukaku, pero hasta ahí. Irán hace caso omiso de su calvario en este Mundial, maltratado por organizadores y anfitriones, para conseguir otro punto y quizás demorar la fecha para guardar la ropa en la maleta.

Si es cuestión de giros radicales, España recibe matrícula de honor. Del desastre a la euforia en seis días. A tiempo se gana tiempo, debe haber pensado De la Fuente. Mejor aún, rectificar es de sabios y cada oveja con su pareja. Con las piezas recolocadas el camino se ilumina.

Refranero popular a un lado, Lamine, Olmo y Baena devolvieron la esencia a la campeona de Europa en 2024. Abrir más el campo, un puñal de 45 minutos por la derecha y Pedri en la base de la creación. Con media hora fue suficiente para dejar claro por qué La Roja se reitera en cada quiniela.

Y créalo, la cuenta goleadora de Yamal en mundiales dejó de estar en cero. No obstante, Oyarzabal presume de estadísticas como el nueve más letal de cara a puerta cuando viste de corto con los colores nacionales. Nico es de las pocas inquietudes para ese objetivo nada oculto.

Otro debate será entre Porro y Llorente. A tope, el portento del Atlético es una bestia de lado a lado por su carril. Condenarle por lo no hecho el pasado 15 de junio es injusto, si fuese el caso. Aquella jornada falló el sistema. Hubo algo de traición al estilo, lo cual suele pagarse. Saldada la deuda, a por el plan inicial.

Tomado de Cubadebate

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