Florida, 10 Jun – Las familias y los demás factores de la comunidad deben jugar un papel más activo en el apoyo al Programa de Atención Materno Infantil del municipio de Florida (PAMI) sobre todo en lo referido a la protección de la embarazada, la madre y el recién nacido.
Así lo reclamaron autoridades del gobierno provincial y del Sistema de Salud Pública del territorio en referencia a las más de 20 floridanas con situaciones de riesgo para el embarazo que se niegan a ingresar en las instituciones maternas del territorio.
“Con ese tipo de actitud cada una de ellas pone en peligro su propia vida y la del futuro bebé; comprometen la felicidad y los proyectos de ampliación de la familia y amenazan la calidad de los indicadores del programa materno infantil”, según apuntaron expertos y directivos de esa esfera en Florida.
La negativa a cumplir las orientaciones médicas de ingreso eventual en el caso de las gestantes diagnosticadas con alto riesgo obstétrico y otras amenazas en su estado, constituye un derecho; pero al mismo tiempo es un insulto al esfuerzo de los profesionales y demás trabajadores de la Salud Pública, al Estado cubano y al resto de los organismos e instituciones encargados de la atención al embarazo.
En consecuencia los integrantes del núcleo donde reside la gestante, los parientes cercanos, los amigos, vecinos y las organizaciones políticas y de masas de su entorno deben exigir, concientizar y velar por el cumplimiento de los protocolos establecidos para llegar a un parto feliz, con garantías de supervivencia para la madre y el recién nacido.

