Julio, 2025.- Enrique Hart Dávalos era un muchacho alegre, inquieto y feliz; una de sus características más peculiares era el dinamismo con que siempre enfrentaba las encomiendas que se le asignaban; poseía un temperamento nervioso y al mismo tiempo sereno ante los peligros; cuentan sus compañeros que era un revolucionario de una audacia sin límites, cualidades que le permitían proyectarse como un compañero de una gran madurez.
Nacido el 4 de julio de 1929, matriculó en la Universidad para cursar estudios de Ciencias Comerciales, y como trabajador bancario formó parte de la avanzada revolucionaria y fue madurando a través del tiempo lo que permitió su pronta incorporación a las tareas del Movimiento Revolucionario clandestino en La Habana en 1957.
Por la intensidad de sus luchas, la responsabilidad mostrada en el cumplimiento de cada una de las tareas a él asignadas ocupa de inmediato numerosos cargos de dirección en La Habana, donde llegó hacer jefe de acción y sabotaje en la Ciudad de Matanzas.
Enrique formó parte en los sucesos del Asalto al Cuartel Moncada, al rescatar a un asaltante herido; durante la Huelga del 9 de Abril participó en la toma de la emisora de radio provincial, lanzando un llamado a la población a sumarse al paro; días después, en Versalles, Ciudad de Matanzas, al fallar el mecanismo de una bomba, pierde la vida y junto a él caían sus compañeros de lucha, Juan Alberto Morales Bayona y Carlos García.
Fidel Castro Ruz calificó a Enrique Hart Dávalos como uno de los hombres de acción más intrépidos y audaces del movimiento clandestino; en su honor, el 4 de julio fue instituido para celebrar el Día del Trabajador de la Administración Pública.