Cuba en Datos: El deporte como derecho del pueblo y el sueño de Fidel

Cuba en Datos: El deporte como derecho del pueblo y el sueño de Fidel

Indudablemente, Cuba es una nación con una profunda y reconocida tradición deportiva, forjada a lo largo de décadas de resultados relevantes en los más diversos escenarios del deporte mundial. Esa trayectoria alcanzó uno de sus momentos culminantes ganar los XI Juegos Panamericanos La Habana 91 y el quinto lugar por países en los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992.

Este logro fue, en esencia, es el resultado tangible de la voluntad política de la Revolución Cubana, que desde la enunciación del Programa del Moncada concibió la práctica masiva del deporte como un derecho inalienable del pueblo, y no como un privilegio reservado a la burguesía congregada en exclusivos clubes.

Antes del triunfo revolucionario de 1959, la realidad deportiva en Cuba era diametralmente opuesta a la actual. La educación física y la actividad deportiva no formaban parte de la vida cotidiana del pueblo; por el contrario, estaban relegadas a un espacio exclusivo para las minorías privilegiadas. Al igual que la educación general, el acceso a una profesión universitaria o técnica, la posibilidad de habitar bajo un techo digno o el derecho a disfrutar de un nivel de vida decoroso, el deporte constituía un privilegio vedado para las mayorías. Resulta incuestionable que, sin el proceso revolucionario, ni siquiera habría sido posible albergar la esperanza de edificar un gran movimiento deportivo con proyección popular y vocación de excelencia.

Esta concepción transformadora quedó magistralmente expresada en el discurso pronunciado por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz durante la clausura de la Plenaria Nacional de los Consejos Voluntarios del INDER, celebrada en la Ciudad Deportiva el 19 de noviembre de 1961. En aquella histórica intervención, Fidel delineó con claridad el lugar que ocuparía la actividad física en el proyecto integral de la Revolución:

”Pero a la Revolución, que le ha interesado enseñar a leer y a escribir a cada cubano, que le ha interesado encontrar trabajo decoroso para cada cubano que estaba sin empleo, que le ha interesado salvar cuantos niños ha podido salvar y elevar el estándar de vida para nuestro pueblo, llevar una vivienda decorosa a cada hogar y asegurar el pan a cada familia de nuestro pueblo, ¡sí le interesa!, porque en ello va, fundamentalmente, la salud y la superación de nuestro pueblo; le interesa la educación física y el deporte”.

Esta visión integral del ser humano, donde la cultura física se entrelaza indisolublemente con la educación, la salud pública y el bienestar social, constituye la esencia misma del modelo deportivo cubano y la clave para comprender sus logros posteriores.

La infraestructura deportiva: Un derecho hecho realidad

Infografía realizada con apoyo de IA (NotebookLM, Google)

El desarrollo alcanzado por el deporte cubano descansa sobre una sólida base material, concretada en miles de instalaciones distribuidas a lo largo y ancho del archipiélago nacional. Según datos de 2024 aportados por la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI), Cuba cuenta actualmente con un total de 5 120 instalaciones deportivas, un patrimonio acumulado que evidencia la voluntad política de llevar el deporte a cada comunidad, a cada barrio y a cada rincón del país. Estas instalaciones no se concentran únicamente en las grandes ciudades, como ocurría antes de 1959, sino que se extienden de manera equilibrada por todo el territorio nacional, garantizando así el acceso equitativo a la práctica deportiva, independientemente del lugar de residencia.

Distribución territorial de instalaciones deportivas 

  • Pinar del Río: 147
  • Artemisa:225
  • La Habana:1 084
  • Mayabeque: 152
  • Matanzas: 440
  • Cienfuegos: 301
  • Villa Clara: 392
  • Sancti Spíritus: 222
  • Ciego de Ávila: 217
  • Camagüey: 477
  • Las Tunas: 162
  • Granma: 462
  • Holguín: 257
  • Santiago de Cuba: 258
  • Guantánamo: 288
  • Isla de la Juventud (Municipio Especial): 36

La masividad: Semillero inagotable de talentos deportivos 

El deporte cubano se sustenta en una base masiva que constituye su principal fortaleza estructural y la garantía más sólida de su proyección futura. Las cifras disponibles son elocuentes. Actualmente, 2 millones 573 mil 896 cubanos y cubanas practican de manera sistemática el deporte participativo. Esta cifra representa aproximadamente una cuarta parte de la población total del país.

Esta verdadera marea humana que inunda parques, gimnasios, áreas deportivas y espacios públicos constituye la expresión más auténtica de aquella visión adelantada de Fidel Castro, cuando afirmaba que al deporte “le interesa a la Revolución, porque en ello va, fundamentalmente, la salud y la superación de nuestro pueblo”.

De esta amplia base participativa emerge de manera natural el talento que nutre las filas del alto rendimiento. En la actualidad, 16 mil 613 atletas se encuentran incorporados en la categoría de practicantes sistemáticos del alto rendimiento. Esta cifra representa la punta del iceberg de un sistema piramidal cuidadosamente diseñado que, desde la masividad, selecciona y desarrolla progresivamente los talentos llamados a representar a Cuba en las más importantes competencias internacionales.

Como bien explicara Fidel en aquel discurso fundacional de 1961, con una claridad conceptual que mantiene plena vigencia:

“Es imposible que un movimiento deportivo de masas, como el que está teniendo lugar en Cuba, no arroje un número extraordinario de verdaderos atletas. El atleta se desarrolla de acuerdo con dos factores: sus aptitudes naturales y la técnica de la instrucción que reciba como atleta. Un ciudadano que posea magníficas condiciones naturales para determinado deporte, si al mismo tiempo recibe una técnica de primera calidad, llegará a superar a cualquier atleta que, teniendo la misma técnica, no posea las mismas condiciones naturales, o viceversa”.

Cuba en la élite deportiva mundial 

Infografía realizada con apoyo de IA (NotebookLM, Google)

Los resultados obtenidos por el deporte cubano en las principales justas multideportivas internacionales confirman la plena validez del modelo implementado por la Revolución desde sus primeros años.

  • Juegos Centroamericanos y del Caribe: En la cita regional por excelencia y el evento multideportivo más antiguo del mundo después de los Juegos Olímpicos,  Cuba ha acumulado a lo largo de su historia participativa la impresionante cifra de 1 752 medallas de oro, 889 de plata y 679 de bronce, para un total de 3 320 preseas, y encabezar ampliamente el medallero de los Juegos.
  • Juegos Panamericanos: El acumulado histórico alcanza 938 medallas de oro, 643 de plata y 614 de bronce, que suman un total de 2 195 preseas. Estas cifras colocan a Cuba entre las potencias deportivas indiscutibles del continente, compitiendo de igual a igual —y en muchos casos superando como en la cita de La Habana 91— a naciones con un desarrollo económico considerablemente mayor y con poblaciones muy superiores.
  • Juegos Olímpicos: En el máximo escenario del deporte mundial, Cuba ha escrito algunas de sus páginas más gloriosas, la cosecha olímpica asciende a 86 medallas de oro, 70 de plata y 88 de bronce, para un total de 244 preseas. Este medallero histórico sitúa a Cuba como la principal potencia deportiva de Iberoamérica en términos per cápita y como una respetada contendiente en el concierto olímpico mundial.

El movimiento paralímpico cubano, expresión más acabada de la voluntad inclusiva de la Revolución —que no concibe ciudadano sin derechos—, también ha cosechado importantes triunfos internacionales a lo largo de su historia. Las estadísticas registran 49 medallas de oro, 23 de plata y 29 de bronce obtenidas por atletas cubanos con discapacidades en Juegos Paralímpicos desde la cita de Barcelona 92.

Estos hombres y mujeres, encabezados por la gran Omara Durand, han debido superar obstáculos adicionales en su camino hacia la gloria deportiva, constituyen un ejemplo inspirador de esfuerzo, dedicación y amor por la patria.

Hitos y leyendas: Gestas que engrandecen una nación 

Infografía realizada con apoyo de IA (NotebookLM, Google)

Más allá de las estadísticas y los medalleros históricos, el deporte cubano se enorgullece legítimamente de hazañas singulares inscritas con letras de oro en la historia del deporte mundial:

  • Voleibol femenino: las inolvidables  Espectaculares Morenas del Caribe, dirigidas por el memorable Eugenio George, conquistaron tres títulos olímpicos consecutivos en Barcelona 1992, Atlanta 1996 y Sídney 2000. Son el único equipo en la historia del voleibol en lograr semejante hazaña, imponiendo un estilo de juego inconfundible basado en potencia física, depurada técnica y espíritu colectivo inquebrantable.
  • María Caridad Colón: primera campeona olímpica de Latinoamérica, al imponerse en el lanzamiento de la jabalina en Moscú 1980 con un disparo de 68,40 metros (RO). Su gesta pionera abrió el camino para generaciones de atletas cubanas y latinoamericanas.
  • Alberto Juantorena Danger: el “Elegante de las pistas” logró un doblete irrepetible en Montreal 1976, al ganar los 400 y 800 metros planos. Su hazaña, considerada técnicamente única, lo convirtió en leyenda universal del atletismo.
  • Béisbol cubano: nuestro deporte nacional alcanzó una racha histórica de 157 victorias consecutivas entre 1987 y 1997 en eventos oficiales de la IBAF, demostrando su supremacía en el ámbito amateur mundial.
  • Ramón Fonst: con solo 16 años, se convirtió en el primer latinoamericano en ganar una medalla de oro olímpica en París 1900, en esgrima. Su gesta extraordinaria constituye el antecedente más remoto de la tradición deportiva cubana.
  • Javier Sotomayor: Su récord de 2.45 metros impuesto en Salamanca en 1993 continúa imbatible.
  • Cuba posee campeonas olímpicas en todas las modalidades de lanzamientos en el atletismo: María Caridad Colón y Osleidys Menéndez en jabalina, Maritza Martén en disco, Yumileidi Cumbá en impulsión de la bala y en lanzamiento del martillo, Yipsi Moreno.
  • Mijaín López Núñez: el “Gigante de Herradura” impuso en París 2024 una marca casi inalcanzable: cinco títulos olímpicos consecutivos en lucha grecorromana (130 kg). Su reinado absoluto durante dos décadas lo consagra como el más grande atleta olímpico de la historia de Cuba y uno de los más grandes de todos los tiempos.

La diversidad deportiva: Una potencia multidisciplinaria 

Infografía realizada con apoyo de IA para las ilustraciones (NotebookLM, Google)

Cuba ha demostrado ser una potencia deportiva integral, al conquistar títulos en 11 deportes olímpicos diferentes: atletismo, béisbol, boxeo, judo, canotaje, esgrima, levantamiento de pesas, lucha, taekwondo, tiro deportivo y voleibol. Esta diversidad evidencia que el modelo cubano no se concentró en una o dos modalidades, sino que desarrolló una política integral que abarca múltiples disciplinas.

  • Boxeo: El buque insignia del deporte cubano con figuras legendarias como Teófilo Stevenson y Félix Savón, ambos tricampeones olímpicos en la categoría de pesos pesados.
  • Judo: con referentes como Driulis González, Idalys Ortiz, Legna Verdecia, Sibelis Veranes y Odalis Revé.
  • Atletismo: Además de Juantorena y María Caridad Colón, destacan figuras como Javier Sotomayor, con su récord mundial de 2,45 m en salto de altura, y Ana Fidelia Quirot, dos veces campeona mundial en los 800 metros. Además Iván Pedroso, Anier García, Dayron Robles, entre otros.
  • El canotaje, la esgrima, el levantamiento de pesas, el taekwondo y el tiro deportivo completan el panorama de un deporte cubano diverso y exitoso en múltiples escenarios internacionales.

El legado y el futuro: Continuidad del sueño deportivo de Fidel 

Los datos y estadísticas presentados a lo largo de este análisis confirman con creces aquella visión expresada por Fidel Castro en noviembre de 1961:

“Y de la misma manera en que la Revolución va resolviendo definitivamente el desempleo, de la misma manera en que la Revolución va situándose a la cabeza del continente en cuanto a la cultura, en cuanto a la instrucción general del pueblo, la Revolución irá colocando también a nuestro pueblo en el lugar cimero de América en estas actividades”.

Hoy, más de seis décadas después de pronunciadas aquellas palabras, podemos afirmar que se ha cumplido ampliamente: Cuba es, sin duda alguna, una potencia deportiva y respetada en el ámbito mundial del deporte.

Las 5 120 instalaciones deportivas distribuidas equitativamente por todo el país, los más de dos millones y medio de practicantes sistemáticos que llenan de vida y energía esos espacios, los miles de medallas ganadas en competencias regionales, continentales y mundiales, y las gestas individuales de atletas que han pasado a la inmortalidad por sus hazañas extraordinarias, constituyen el legado tangible de una Revolución que supo entender el deporte no como un privilegio para unos pocos, sino como un derecho para todos.

Este legado no pertenece únicamente al pasado. Los 16 613 atletas de alto rendimiento que hoy se preparan con dedicación y sacrificio en las instalaciones deportivas cubanas —a pesar de las difíciles condiciones materiales actuales— son la garantía más sólida de que el deporte en Cuba continuará dando frutos abundantes en los años venideros.

Tomado de Cubadebate

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