Florida, 24 may.- El incremento del número de niños, adolescentes y jóvenes contagiados con la COVID-19 en todo el país constituye una señal de alarma no sólo para los especialistas de la Salud Pública cubana, sino para la familia, máxima responsable del cuidado de los infantes en estos tiempos en que el SARS-CoV-2 hace estragos en todo el mundo.
Sobre el tema reflexionó el periodista Pedro Pablo Sáez Herrera en la crónica que escucharán en la voz de Yaneisy La Rosa Hernández.

