Florida, 8 ene. La industria del central Ignacio Agramonte se alista para enfrentar una nueva zafra del refino, lograr en la contienda indicadores productivos y de eficiencia que posibiliten los resultados económicos requeridos y cumplir los parámetros de calidad establecidos en el reproceso de crudos.
Por estos días, apremiados por el tiempo, en la destacada refinería del municipio Florida se labora intensamente en las actividades de desarme, limpieza y conservación, en correspondencia con lo establecido en la norma técnica número 52 del sector, para facilitar el inicio de las reparaciones.
Con las perspectivas de los aseguramientos asignados por el país para asumir el acondicionamiento de la fábrica, los trabajos de mayor envergadura se realizarán en los clarificadores y en la caldera, áreas determinantes en el desarrollo de la actividad fabril.
Junto a ello se prevé la ejecución de trabajos priorizados en la mayoría de las instalaciones de esa industria con la finalidad de garantizar el buen funcionamiento de los equipos, así como la amplia red de transportadores internos de la producción terminada en el almacén y el seguro resguardo de esta.
Tras concluir una extensa campaña azucarera no exenta de dificultades internas y otras por la no llegada de aseguramientos, el central Ignacio Agramonte se adentra en los preparativos para ejecutar rápidas reparaciones destinadas a elevar su potencial productivo y garantizar una mayor eficiencia.

