Junio, 2026.- El vandalismo se ha convertido en una de las figuras delictivas con presencia cotidiana en el municipio de Florida, donde, según criterios de la propia población, no existen límites de lugares, medios ni horarios para ejecutar acciones de sustracción y trafico de recursos de entidades estatales y del sistema empresarial.
Industrias como los centrales Ignacio Agramonte y Argentina y sus dependencias ubicadas en zonas rurales; almacenes, implementos, maquinarias y vías férreas desaparecen como por arte de magia, sin que medien el control y la vigilancia para evitar la actuación de personas inescrupulosas.
Vecinos del territorio multiplicaron con opiniones y ejemplos, la lista de construcciones que desaparecieron aquí, o se marchitan ahora mismo, por el impacto de la demolición y el pillaje. Mencionaron el parque infantil, el zoológico, las pistas de recreación de Argentina y de Agramonte, la Unidad de Acopio, módulos de la Empresa Agropecuaria y otras, hasta completar una larga lista de emplazamientos afectados por la depredación humana en Florida.
Despreocupación administrativa y falta de visión de futuro; escaso personal destinado a la vigilancia y protección de las industrias y establecimientos paralizados de forma parcial o total; insuficiente denuncia de los hechos; complicidad y corrupción constituyen algunas de las causas y condiciones favorables para el vandalismo en el municipio, con suculentos resultados financieros y poco riesgo que invitan a delinquir y a lucrar.
Como si la noche no alcanzara, los involucrados en tales prácticas aprovechan también, ahora mismo, las horas del día para avanzar en la sustracción de partes, piezas y otros medios en las instalaciones estatales desprotegidas, con una impunidad casi total.
Enfrentar este tipo de fenómenos de manera abierta y transparente con el análisis oportuno y la rendición de cuenta de los responsables; con propuestas de soluciones y condena ejemplarizante a los perpetradores de tales fechorías resulta urgente, en medio de un país que se debate entre los estragos del bloqueo imperialista y la ineficacia de su producción y su control interno.

