Abril, 2026.- La acumulación de desechos sólidos en calles y barrios de la ciudad cabecera municipal de Florida se incrementa de forma exponencial, en un fenómeno que conspira aquí tanto contra la salud de la población como a favor de la suciedad y el deterioro del entorno citadino.
La falta de combustibles carga hoy con todas las culpas en esta historia, y empuja a normalizar una situación de graves consecuencias para los hábitos de comportamiento urbano, el ornato público, la estabilidad higiénico epidemiológica y la conciencia ciudadana, atrapada hoy en la disyuntiva de violar o no lo previsto con respecto al tratamiento de los desechos sólidos.
Quien camine por las calles y avenidas floridanas de forma sistemática podrá descubrir cada día el nacimiento de nuevos microvertederos en las vías y esquinas principales.
Arterias que antes fueron transitables, se presentan hoy obstruidas por montañas de escombros, basura y estiércol de animales. Frente a ello se debilita la conciencia de las personas, crece la impunidad y se deterioran los valores de responsabilidad, compromiso y sentido de pertenencia en espacios residenciales.
Tanto la prensa como otros actores sociales juntamos años de denuncia y condena contra ese fenómeno, aún en tiempos en que el combustible llegaba con cierta regularidad.
Ahora mismo señalar culpables resulta complejo, pero creemos que es posible hacer más por la disciplina y el orden frente al incremento de microvertederos, la quema de los mismos y la destrucción de la infraestructura urbana por esta causa.
Comunales, el Gobierno, las organizaciones de masas, la inspección estatal, los delegados y los presidentes de los Consejos Populares y el mismo pueblo integran la lista de actores sociales con posibles tareas en dicho reto.
Únicamente la unidad intersectorial, la inteligencia, el compromiso colectivo y la gestión institucional y estatal, el intercambio real con la gente, la innovación y la creatividad, y el destierro del burocratismo se avizoran, ahora mismo, como bálsamos más viables ante el asalto de la basura sobre cada centímetro de la ciudad de Florida, ante la escasez de combustible para evacuarla.
O hacemos algo con urgencia, o esta batalla terminará en derrota lamentable para el bienestar del pueblo, la salud pública y la conservación de la belleza, la legalidad y los buenos hábitos en la ciudad y en el entorno cercano de Florida.

