Santa Clara, 24 mar.- Con una ofrenda floral depositada en la tarja que perpetúa el lugar donde cayó en combate el coronel Leoncio Vidal Caro, se iniciaron este lunes las conmemoraciones por el aniversario 130 de su muerte, ocurrida en la madrugada del 23 de marzo de 1896 durante una acción ordenada por el generalísimo Máximo Gómez para tomar la ciudad.
El sitio exacto, ubicado en el parque que desde 1899 lleva el nombre del héroe, recibió también las honras de estudiantes, combatientes y pueblo en general, en un acto que combinó la solemnidad del recuerdo con la reafirmación de los valores independentistas que guiaron su vida.
Hedy Hermina Águila Zamora, historiadora de Santa Clara, declaró a la ACN que la fecha constituye una oportunidad para que las nuevas generaciones conozcan el ejemplo de un hombre que entregó su vida a la causa de Cuba; su caída no fue en vano, porque aquella acción que le costó la vida obligó a las tropas españolas a desplegarse en la región y alivió la presión sobre la invasión a occidente que lideraba Antonio Maceo.
La jornada incluyó la colocación de una ofrenda floral en el busto del héroe —esculpido en Italia y develado en 1929 con la presencia de su viuda Rosa Caro Fernández—, así como un recorrido simbólico alrededor de la céntrica plaza.
Arístides Rondón Velázquez, al frente de la Secretaría de Trabajo Patriótico de la Asociación de Combatientes de la Revolución en el municipio de Santa Clara, recordó los detalles de aquella madrugada de 1896.
Leoncio Vidal encabezaba una de las cuatro columnas que, por orden de Gómez, debían tomar la ciudad; logró penetrar hasta la entonces Plaza de Armas —hoy parque que lleva su nombre— junto a su ayudante, el cabo Ramón Brito, donde una lluvia de proyectiles enemigos acabó con la vida de ambos, relató.
Por su parte, Ramiro Porta Aponte, en su obra «Leoncio Vidal, a tiro de tercerolas», cuenta que tras caer su ayudante, el coronel intentó rescatarlo del fuego cruzado; pero, en el intento, una bala de máuser le atravesó el pecho.
El cadáver quedó en manos de las tropas españolas, quienes lo sometieron a vejaciones; enterado del suceso, Máximo Gómez lamentó profundamente la pérdida del «Guapetón», como llamaba al valiente mambí, quien apenas dos días antes de morir había recibido los grados de coronel, aseguró Águila Zamora.
La inscripción de la tarja que marca el lugar, obra del escritor, historiador y patriota Manuel García Garófalo Mesa, reza: «Aquí, en la noche del 23 de marzo de 1896 sucumbió heroicamente en defensa de la independencia de la patria el coronel Leoncio Vidal» .
Vidal Caro nació en Ceja de Pablo, actual municipio de Corralillo, el 12 de septiembre de 1864, aunque su juventud transcurrió en la región de Camajuaní; allí, junto a sus hermanos José y Lino, fundó el periódico «El Número 13», defendió causas sociales y desarrolló una intensa labor conspirativa que incluyó la creación de una red de inteligencia y apoyo logístico con la colaboración de su esposa Rosa Caro.
El 20 de junio de 1895 se incorporó a la Guerra Necesaria convocada por José Martí y en su diario escribió entonces: «Al fin ya puedo combatir al odioso ejército de la Metrópoli, machete en mano y en los campos de Cuba que pronto serán libres».
Su hoja de servicio incluye acciones como el ataque al fuerte de Santa Fe, el asalto al tren de Caibarién y la toma de San Lorenzo, donde sus hombres emplearon el machete como arma decisiva .
Tras concluir el dominio español en Cuba, el Ayuntamiento de Santa Clara acordó el 4 de enero de 1899 que la antigua Plaza de Armas llevara el nombre del héroe; el 15 de julio de 1999, en conmemoración del 310 aniversario de la fundación de la ciudad, el parque fue declarado Monumento Nacional.
tomado de ACN

