La Habana.- DE SEGURO Aurelia “Yeya” Pentón celebrará hoy su cumpleaños 85 con una sonrisa, clara expresión de una mujer que logró cumplir sueños y, además, se convirtió en protagonista de un sistema deportivo que le ofreció oportunidades, quizás nunca imaginadas.
Cuando nació, el 13 de febrero de 1941 en la localidad espirituna de Jatibonico, era una niña más dentro de una familia muy humilde, tamibén de raza negra, lo que en aquellos momentos era un estigma que le situaba en desventaja y hasta definía el futuro que le esperaba.
Por suerte, para ella y muchos cubanos, esa realdidad varío luego de enero de 1959, cuando el nuevo sistema social generó múltiples espacios para aquellos con talento y ese fue su caso.
Cuentan que era una niña despierta, ávida de conocimientos. Se acercó a los estudios –incluso de manera autodidacta– siempre que tuvo un momento para hacerlo. Se unió a la Campaña de Alfabetización, en lo que quizás quedó marcado como su primer acercamiento a lo que lograría años después.
Su despunte en el atletismo ocurrió de manera casual. Ya de estudiante en La Habana, y sin saber bien qué lograría, derrotó a los hombres en una improvisada carrera de velocidad.
Yeya Pentón había nacido con el talento, y eso no pasó inadvertido para quienes dirigian el campo y pista en la Isla. Llegó al equipo nacional, debutó internacionalmente como parte de la Delegación del Cerro Pelado y desde entonces las páginas de su historia crecieron para convertirse en ejemplo.
Cuatro veces reina en Juegos Centroamericanos y del Caribe, subcampeona panamericana en par de ocasiones y quinto lugar en los Juegos Olímpicos de México 1968, su idilio con los 400 y 800 metros marcaron hitos en Latinoamérica.
Fue el primer referente femenino en esas distancias, “jugó” con los récords nacionales de ambas pruebas e inspiró a quien fuera luego su reemplazo en el equipo nacional, la también legendaria Ana Fidelia Quirós.
Corrió hasta casi los 40 años, luego del retiro del deporte siguió contribuyendo como entrenadora y ejemplo en la sociedad, como Diputada a la Asamblea Nacional.
Su historia es singular, pero también común para muchas mujeres a las que el triunfo revolucionario les abrió espacios para mostrarse al mundo y demostrar que el talento no está ceñido a un estatus social… Aurelia Yeya Pentón es orgullo del deporte cubano, y celebra hoy su 85 cumpleaños con la admiración de todo un pueblo como mejor regalo.
Tomado de JIT

