Febrero, 2026.- La resistencia de la inmensa mayoría del pueblo floridano y su apoyo a la Revolución frente al genocidio que busca perpetrar el gobierno de Estados Unidos contra Cuba, se fundamentan aquí, también, en la defensa de conquistas sociales imposibles de preservar con la pérdida de la soberanía bajo la bota imperialista.
La cifra de cero mortalidad materna lograda por el territorio en el 2025, gracias al esfuerzo del Gobierno y del sistema de Salud Pública que, a pesar del impacto del bloqueo yanqui, ofrecieron prioridad al Programa de Atención Materno Infantil; el incremento de la incorporación de adultos mayores en Círculos de abuelos y el respeto irrestricto a su dignidad como seres humanos, sólo es posible aquí, bajo los principios del socialismo.
El humanismo sembrado por Fidel se concretó, asimismo, en los mil 152 núcleos familiares en situación de vulnerabilidad protegidos a lo largo del calendario precedente, y en los 642 floridanos con economía crítica que reciben alimentación diaria y subsidiada a través de los Sistemas de Atención ubicados en diferentes Consejos Populares del municipio.
La disposición a defender la obra solidaria de la Revolución y los derechos de los cubanos en esta hora de peligros tiene que ver con los vientos de operaciones quirúrgicas, cuidados intensivos y partos realizados de manera gratuita, inclusiva y equitativa en el Hospital municipal Manuel Piti Fajardo, bajo condiciones complejas por la escasez de tecnologías de punta y recursos imposibles de adquirir bajo las leyes y amenazas del cerco económico, comercial y financiero del Norte imperialista y sanguinario…
Cuando otra vez, con fuerza estremecedora, proclamamos la consigna de !Patria o Muerte! lo hacemos por la seguridad, la sonrisa y la tranquilidad de nuestros niños, ajenos a los tiroteos y muertes en centros educacionales como ocurre en los Estados Unidos.
Cuando decimos ¡Socialismo o Muerte! lo hacemos por los derechos laborales, alimentarios y de seguridad social para todos por igual, adquiridos y sostenidos bajo el amparo de la democracia cubana, la voluntad del Gobierno Revolucionario y el papel rector del Partido Comunista de Cuba.
¡Cuba no se rinde! ¡Florida no se rinde, ni se detiene!. El sacrificio que hoy se nos exige como pueblo forjado en miles de batallas, será la garantía de un futuro de libertades verdaderas; de independencia plena; y de vivir sin oprobio, sin afrentas y sin cadenas: de pie, y siempre victoriosos frente a los buitres de la mayor potencia económica y militar del mundo, pero también la más odiosa, vulgar, genocida y criminal que haya existido sobre la faz de la tierra.
A Donal Trump y al parásito Marco Rubio enviarles un solo mensaje, firmado por Antonio Maceo en la manigua redentora y mambisa del siglo XIX: «Quien intente apoderarse de Cuba sólo recogerá el polvo de su suelo anegado en sangre, si no perece en la lucha».
«Ya más de una vez vencimos, y seguiremos venciendo bajo la luz de la Patrona Mayor de Cuba y por el coraje de este pueblo!

