Florida, 1ro feb.- La Asamblea Municipal del Poder Popular, reunida en sesión ordinaria, condenó las recientes medidas del Gobierno de Estados Unidos que imponen aranceles a naciones suministradoras de petróleo a Cuba; el pronunciamiento responde a la firma de un decreto que califica los vínculos comerciales con la nación antillana como una supuesta emergencia para la seguridad nacional estadounidense.
Los delegados y el Consejo de la Administración en este territorio camagüeyano rechazaron la escalada de sanciones que busca limitar el acceso a recursos energéticos fundamentales para el pueblo; el órgano de gobierno local reafirmó que estas acciones constituyen una amenaza directa a la soberanía nacional y un intento de asfixia económica contra la familia cubana.
El debate institucional subrayó la coincidencia histórica de esta agresión con los sucesos de enero de 1962, cuando Cuba fue expulsada de la Organización de Estados Americanos (OEA), y se oficializó el aislamiento diplomático del país por decisión del gobierno norteamericano de aquella época.
Los delegados floridanos refirieron que el actual decreto presidencial de Washington retoma los métodos coercitivos aplicados durante décadas para doblegar la voluntad política de la Revolución y destacaron, además, la resistencia de los trabajadores y el compromiso de mantener la vitalidad de los servicios básicos a pesar de las presiones externas.
Finalmente, la condena a las nuevas medidas del presidente norteamericano concluyó con el compromiso de fortalecer la producción local y el uso eficiente de los portadores energéticos frente al complejo escenario internacional, la ratificacion de la validez del modelo social cubano y el rechazo total a cualquier injerencia que pretenda dictar pautas sobre la política interior o las relaciones comerciales de la nación cubana.

