Enero, 2026.- Orestes Pérez Naranjo, una de las figuras más emblemáticas del Fútbol cubano, ha dejado una huella imborrable en la historia del deporte en la isla. Desde sus inicios a los 14 años bajo la tutela del fallecido entrenador Preciliano Montesino, Orestes demostró que con esfuerzo y dedicación se pueden alcanzar grandes metas.
Su trayectoria comenzó cuando enfrentó al equipo Recreación, donde rápidamente destacó en el floridano terreno de la ONDI. En 1965, su talento lo llevó a participar en su primer campeonato nacional, donde logró colgarse la medalla de plata en los primeros Juegos Deportivos Nacionales, un logro que lo catapultó al reconocimiento nacional.
Durante esos años formativos Orestes compaginó su amor por el Fútbol con sus estudios en la Escuela de Profesores de Educación Física, Manuel Piti Fajardo; fue allí donde un entrenador húngaro lo seleccionó para integrar el equipo juvenil que competiría en Curazao; su desempeño sobresaliente en ese torneo le abrió las puertas a la selección nacional cubana.
Con el tiempo, Orestes se convirtió en un jugador regular del equipo Cuba; participó en eventos internacionales y en múltiples Juegos Centroamericanos y Panamericanos, además de ser uno de los integrantes de la Delegación de la Dignidad, que viajó en el buque Cerro Pelado hasta Puerto Rico.
Su liderazgo y habilidades lo llevaron a ser nombrado capitán de la selección nacional de Cuba, un rol que asumió con orgullo y responsabilidad.
En una reciente entrevista, Orestes compartió su experiencia y ofreció consejos a los jóvenes que aspiran a convertirse en grandes deportistas, en esa oportunidad aseguró que «El camino hacia el éxito está lleno de desafíos. Es fundamental tener disciplina y amor por lo que haces. No se desanimen ante las dificultades; cada entrenamiento es una oportunidad para crecer».
Por esa convicción Orestes Pérez Naranjo es un símbolo del Fútbol cubano y orgullo de este municipio de Florida; me, y es también un ejemplo de perseverancia y dedicación.
Su legado inspira a nuevas generaciones a soñar en grande y a trabajar arduamente para alcanzar sus metas en el deporte. (Foto lado izquierdo: Orestes Pérez Naranjo)

