Florida, 7 nov.- La Educación Especial constituye la columna vertebral del sistema educacional cubano; con más de seis décadas de trabajo dedicado a la atención integral de niñas, niños, adolescentes y jóvenes con necesidades especiales.
Este modelo, de carácter inclusivo, garantiza el derecho a una educación de calidad, equitativa y personalizada, y potencia al máximo el desarrollo y la autonomía de cada educando.
En Florida, la escuela especial José Luis Tassende es un ejemplo vivo de este compromiso; esta institución se destaca por su labor en la formación y el desarrollo de sus estudiantes al brindar un entorno de aprendizaje adaptado que fomenta sus habilidades académicas, sociales y para la vida y contribuye significativamente a su inclusión en la comunidad.
El equipo de trabajo de la escuela José Luis Tassende es el corazón de esta noble misión, integrado por maestros, logopedas, psicopedagogos, instructores de arte y otros especialistas, despliega una labor interdisciplinaria marcada por la entrega, la creatividad pedagógica y una profunda sensibilidad humana.
Es justo reconocer la dedicación ejemplar de los educadores de este centro; su vocación de servicio, paciencia y amor profesional son la fuerza motriz que transforma desafíos en logros.
Su labor es un reflejo del espíritu que, por 64 años, ha guiado a la Educación Especial cubana: la convicción de que todos tienen un lugar y pueden brillar con luz propia.


