Intelectuales y artistas alzan la voz contra el ataque militar en Venezuela, respaldando el decreto de Conmoción Exterior del presidente Nicolás Maduro, mientras la organización estadounidense Answer Coalition denuncia el móvil económico y convoca a masiva movilización.
La REDH calificó este suceso como «un crimen contra la paz, una violación flagrante de la Carta de las Naciones Unidas y una amenaza existencial para la soberanía de todos los pueblos». La organización enfatizó que la ofensiva no es meramente un incidente aislado, sino «un ataque contra el principio fundamental de la autodeterminación de las naciones«.
La Red señala que el incidente se perfila como «un golpe colonial que busca establecer un precedente de intervención armada para saquear recursos y someter voluntades». La intención última, añade el comunicado, es «la usurpación de los recursos estratégicos venezolanos y la aniquilación por la vía de las armas de la independencia política de una nación soberana».
La REDH denuncia un «intento descarnado de imponer, mediante una guerra colonial, un cambio de gobierno que someta al país a los intereses imperiales y a sectores oligárquicos locales». Pese a la arremetida, la organización reafirma su convicción de que «la voluntad inquebrantable del pueblo venezolano y su derecho a la autodeterminación prevalecerán», citando los doscientos años de historia independentista de la nación.
La historia de resistencia de Venezuela fue destacada, desde las gestas emancipadoras del siglo XIX hasta la defensa de la soberanía nacional frente a bloqueos y amenazas del siglo XX. La REDH afirmó que «esa misma dignidad heredada de Bolívar y de los libertadores se levanta nuevamente para repeler la agresión».
La organización expresó su «más amplio respaldo al llamado del gobierno bolivariano a la movilización popular y a todas las fuerzas sociales para rechazar este ataque imperialista«. Asimismo, hizo un llamado al «pueblo venezolano y a su Fuerza Armada Nacional Bolivariana a la lucha y unión en defensa de la patria».
Un punto clave de respaldo de la REDH es la «declaración del estado de Conmoción Exterior«, una acción que consideran legítima para proteger a la población, salvaguardar las instituciones y organizar la defensa integral de la nación. La Red reconoció «el derecho inalienable de Venezuela, amparado en el artículo 51 de la Carta de la ONU, a ejercer la legítima defensa frente a una agresión armada».
La REDH extendió un «llamado urgente a los pueblos, a las comunidades artísticas e intelectuales, a los movimientos sociales y a los gobiernos en América Latina, el Caribe y el mundo entero, a activar una solidaridad militante y efectiva con Venezuela». Argumentaron que el ataque no es un evento aislado, sino «un golpe contra la soberanía de todos los pueblos y un peligroso precedente para la humanidad».
La organización exhortó a organizar «la protesta global, el debate intelectual crítico y la presión política para detener esta guerra de rapiña«. Finalizó su comunicado citando al Comandante Hugo Chávez: «ante las dificultades, por grandes que sean, la respuesta debe ser unidad, lucha, batalla y victoria. Esa es la consigna que hoy asumimos desde la Red En Defensa de la Humanidad».
Answer Coalition convoca movilización
Desde Estados Unidos, la organización Answer Coalition también alza su voz enérgicamente contra las acciones militares, declarando: «Esta guerra no tiene que ver con el tráfico de drogas ni con la democracia, sino con robar el petróleo de Venezuela y dominar América Latina«. La agrupación calificó los acontecimientos como «una escalada escandalosa en una campaña de asesinatos en aguas internacionales y piratería contra barcos civiles que comercian con Venezuela».
Answer Coalition hizo un llamado a la movilización: «¡Tenemos que salir a la calle y decir no a otra guerra interminable! ¡El pueblo de este país no quiere otra guerra! Una guerra de Estados Unidos causaría muerte y destrucción al pueblo de Venezuela». La organización estadounidense también criticó el gasto militar, señalando que «la maquinaria bélica consume una cantidad inimaginable de nuestros impuestos, mientras que las familias trabajadoras luchan por llegar a fin de mes». Finalmente, enfatizó las implicaciones sociales del conflicto: «En una guerra total con Venezuela, serán los jóvenes de la clase trabajadora los que sean enviados a matar y morir, no los hijos de los ejecutivos de ExxonMobil y LockheedMartin. ¡El pueblo debe salir a las calles y decir no a la guerra de Trump contra Venezuela!».
Estos acontecimientos se desarrollan en un marco de máximas agresiones de Washington. El gobierno venezolano denunció el despliegue militar de Estados Unidos en el Caribe, iniciado en agosto, que incluye destructores, un submarino nuclear, el portaaviones USS Gerald R. Ford y más de 4.000 militares. A esto se suma el bloqueo naval anunciado por la administración Trump el pasado 16 de diciembre. Sin embargo, el Gobierno venezolano considera este movimiento militar como una violación al derecho internacional.
Tomado de Cubasi

