Mundo que se quiebra: Fidel fue el primer l铆der mundial que lo advirti贸

La Habana, 28 nov. - La informaci贸n de Naciones Unidas de que al menos 663 millones de personas a煤n no tienen acceso al agua potable y 1 800 millones vivir谩n dentro de pocos a帽os en zonas con escasez h铆drica, recuerda que ya hace 42 a帽os Fidel fue el primer l铆der mundial que lo advirti贸, como consecuencia de un cambio clim谩tico que produce ese y otras consecuencias catastr贸ficas, debido en聽 primer lugar a la depredaci贸n inherente al聽 sistema capitalista:

鈥溾a humanidad del futuro tiene retos muy grandes en todos los terrenos. Una humanidad que se multiplica vertiginosamente鈥 que ve con preocupaci贸n el agotamiento de algunos de sus recursos naturales,鈥 que necesitar谩 dominar la t茅cnica y no s贸lo la t茅cnica, sino incluso hasta los problemas que la t茅cnica pueda crear, como son los problemas, por ejemplo, de la contaminaci贸n del ambiente. Y ese reto del futuro s贸lo podr谩n enfrentarlo las sociedades que est茅n realmente preparadas.鈥

Un nuevo an谩lisis realizado por importantes cient铆ficos especialistas del clima hall贸 que la temperatura media de la Tierra va camino a aumentar dos grados Celsius 鈥搊 3,6 grados Fahrenheit鈥 a mediados del siglo, a menos que los gobiernos tomen medidas dr谩sticas para limitar las emisiones de gases de efecto invernadero.

Guerras provocadas por el Imperio tambi茅n agravan la situaci贸n, al utilizar el agua como arma de guerra, como se puede apreciar en Sira, Iraq y Yemen, lo cual indica que el fin de los conflictos militares y la llegada de una paz sostenible se hacen necesarios para lograr la unidad de los pueblos en el enfrentamiento de tal situaci贸n.

El discurso de Fidel en R铆o de Janeiro de 1992, en la Cumbre de la Tierra y el mensaje a los participantes en la Conferencia, marc贸 un hito en el pensamiento medioambiental no s贸lo cubano, sino universal, al denunciar聽 las causas m谩s profundas del problema: la necesidad de una mejor distribuci贸n de las riquezas y la aplicaci贸n de la tecnolog铆a para el desarrollo humano y no para el lujo y el despilfarro que promueven las sociedades consumistas.

Hasta hace poco tiempo, los cambios en el clima se asociaban solamente a forzamientos externos naturales. Sin embargo, hoy esta claro que, debido a los patrones de desarrollo utilizados, el hombre puede cambiar el clima terrestre, produciendo un reforzamiento del efecto invernadero.

Al ignorar esto 煤ltimo, no nos escandalicemos porque un presidente electo, Donald Trump -caracterizado por declaraciones ultrarreaccionarias-, amenace con retirar a Estados Unidos del m谩s reciente acuerdo clim谩tico logrado en Par铆s, diciendo cavern铆colamente que todo es 鈥渦n cuento chino鈥, porque la principal naci贸n culpable del deterioro del medioambiente apenas se mueve para cumplir el conjunto de 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU para poner fin a la pobreza, luchar contra la desigualdad y la injusticia, y hacer frente al cambio clim谩tico.

Empero los t铆midos intentos estadounidenses en ese sentido 鈥搖n poco m谩s que nada-, el Secretario de Estado de EE.UU., John Kerry, apel贸 a argumentos econ贸micos y hasta a "la seguridad nacional de Estados Unidos", para que Trump se tome en serio el cambio clim谩tico y no rompa los acuerdos al respecto que su pa铆s ha firmado.

El abandono de la atenci贸n al ser humano hace que tambi茅n la potabilidad del agua est谩 en riesgo todos los d铆as, debido a la falta de saneamiento, algo muy extendido en muchos pa铆ses, especialmente en Asia meridional y 脕frica subsahariana, regiones explotadas hist贸ricamente por el colonialismo, donde est谩 la mayor铆a de las聽 2 000 millones de personas que beben agua contaminada con materia fecal.

Se ha reconocido, pero no se lleva a la pr谩ctica, que el agua no debe privatizarse, y as铆 se evita lo que est谩 sucediendo cuando las empresas controlan su acceso: mal servicio, tarifas elevadas y calidad degradada.

NO SE RESUELVE CON MITO

Dice la leyenda cantada que Pecos Bill, un vaquero popular en todo Texas, se mor铆a de hambre y de sed, y lo abrasaba el sol, cuando hizo un tajo en el desierto, y ese d铆a el R铆o Bravo construy贸. Pero es solo un mito, que no puede resolver que en nuestro planeta, a pesar de estar compuesto por dos terceras partes de agua y con amplias reservas subterr谩neas, se evite la muerte de millones de personas a causa de no poder acceder al fundamental l铆quido.

脕frica, el continente con mayor n煤mero de problemas de todo tipo, posee enormes acu铆feros capaces de mitigar la sed para siempre de toda su poblaci贸n, incluida la de las naciones m谩s des茅rticas. Libia fue un ejemplo de naci贸n que explot贸 debidamente sus reservas, siempre codiciadas y ahora en poder de quienes la destruyen.

A pesar de sus enormes riquezas naturales, la mayor parte del continente africano sobrevive en una perenne hambruna, agravada porque el 90% de su poblaci贸n depende de una agricultura muy golpeada por el cambio clim谩tico, que se une al inescrupuloso apoderamiento de extensas tierras cultivables por monopolios extranjeros que explotan el petr贸leo, piedras preciosas y diversos minerales necesarios para las sociedades de consumo.

En la reciente Conferencia de Naciones Unidas sobre Cambio Clim谩tico, en Marruecos, el jefe de la delegaci贸n cubana, Jos茅 Fidel Santana, reafirm贸 el compromiso y el consecuente cumplimiento de la Isla, lo cual ha sido reconocido por el organismo de la ONU, el cual puntualiz贸 que 鈥渃uba es el 煤nico pa铆s del mundo con desarrollo sostenible鈥, pero que 鈥渘o significa鈥 que se un pa铆s perfecto, pero s铆 que cumple las condiciones鈥.

Por ello siguen teniendo plena vigencia las palabras del eterno Comandante en Jefe, cuando en su discurso pronunciado el 12 de junio de 1992 en Rio de Janeiro en la Conferencia de Naciones Unidas sobre Medio Ambiente y Desarrollo expres贸:

鈥淐uando las supuestas amenazas del comunismo han desaparecido y no quedan ya pretextos para guerras fr铆as, carreras armamentistas y gastos militares, 驴qu茅 es lo que impide dedicar de inmediato esos recursos a promover el desarrollo del Tercer Mundo y combatir la amenaza de destrucci贸n ecol贸gica del planeta?

鈥淐esen los ego铆smos, cesen los hegemonismos, cesen la insensibilidad, la irresponsabilidad y el enga帽o. Ma帽ana ser谩 demasiado tarde para hacer lo que debimos haber hecho hace mucho tiempo鈥.

Radio Habana Cuba