Zool贸gico de Villa Clara logra parto de cebra com煤n en cautiverio

Villa Clara, 8 abr.-A Miguel 脕ngel Ruiz Ram铆rez a煤n le invade la sorpresa recibida al amanecer del lunes 8 de febrero cuando lleg贸 al Parque Zool贸gico Camilo Cienfuegos (El Bosque), de Santa Clara.

No pod铆a creer lo que ve铆an sus ojos, y se debat铆a entre algo ficticio o real, pero la vida demostr贸 la arista afirmativa al lograrse el primer parto de cebra com煤n (Equus quagga) en cautiverio acontecido en Villa Clara.

Para el subdirector t茅cnico del complejo, si bien el hecho constituye una novedad, lo trascendental se circunscribe a las condiciones en que ocurri贸 este alumbramiento. Miky, como lo conocen todos, sab铆a que la pareja de cebras Anselmo y la Loca 鈥攁podo atribuido al propio temperamento de la hembra鈥 esperaba su descendencia, en medio de situaciones complejas que iniciaron horas despu茅s del traslado de ambos desde la Pradera Africana, en el Zool贸gico Nacional, hasta el centro de Cuba, aunque el destino prefijado era otro.

Ahora la convivencia transcurre en plena armon铆a. Bella, la cebrita, ya no se mantiene tan apegada a su madre como en los primeros d铆as. Poco a poco demuestra la adaptaci贸n al mundo, a pesar de que la progenitora sigue d谩ndole refugio y protegi茅ndola de los intrusos.

Una especie de caricia resulta el mimo predilecto. Despu茅s la madre mira a su alrededor y se cerciora de que no existen inconvenientes, como aquel domingo previo al nacimiento, en que todo estaba normal, a pesar de ser una de las jornadas de mayor afluencia de visitantes.

芦Ya en horas nocturnas 鈥攔elata Miky鈥, la guardia not贸 cierta intranquilidad en un ejemplar que no ofreci贸 signos de alarma ni augurios de parto inminente, mas al incorporarse los t茅cnicos a sus labores, cerca de las 6:00 de la ma帽ana de aquel lunes, descubrieron que habitaba el nuevo reto帽o en el 谩rea expositiva.

As铆 comenz贸 a sacar la placenta al tiempo que acariciaba a la cr铆a con puro instinto maternal, ese que imped铆a la aproximaci贸n del padre, que se manten铆a alejado y deb铆a conformarse con miradas desde la distancia. Por esa raz贸n, sus cuidadores habilitaron un segundo comedero para el macho, que no demostraba signos de agresividad.

芦Creo que la Loca escogi贸 el mejor d铆a para parir. Un lunes, en que el zool贸gico cierra sus puertas al p煤blico y regala su sosiego, pero en verdad no esper谩bamos una cr铆a tan grande ni tan vital, argumenta Ruiz Ra颅m铆rez禄.

La historia no contada

Reproducir cebras en cautiverio no es dif铆cil, pero su domesticaci贸n resulta, pr谩cticamente, imposible debido a un temperamento que rechaza cualquier tipo de manipulaci贸n.

Ello impidi贸 el pesaje de la nueva inquilina al nacer, y luego de varias dudas, acompa帽adas de alguna que otra contradicci贸n, se determin贸 que era hembra.

Hasta aqu铆 todo parece normal; sin embargo, lo desconocido es que la madre de la cr铆a permaneci贸 en estado cr铆tico casi desde la llegada a la instalaci贸n, hace algo m谩s de dos a帽os.

La traves铆a desde La Habana result贸 bastante traum谩tica, a pesar de que ven铆an en huacales independientes. El estr茅s del viaje, unido a circunstancias inusuales, posiblemente, influy贸 en la depauperaci贸n de la hembra.

芦Enferm贸, y hasta hubo que retirarla del per铆metro expositivo para aislarla en un cuar颅t贸n. Por las caracter铆sticas de la especie era imposible realizar complementarios. Con la ayuda del Zool贸gico Nacional se logr贸 se颅darla y tomar muestras de sangre y heces fecales, en busca del diagn贸stico y tratamiento preciso.

芦No cont谩bamos con que sobreviviera. Era necesario levantarla para las labores de aseo ante la falta de fuerzas, y someterla a una alimentaci贸n especial. Mud贸 todo el pelo, perdi贸 los cascos y no ten铆a listas visibles en su cuerpo, aunque nunca existi贸 la hip贸tesis de sacrificarla.

芦Gracias al trabajo de t茅cnicos, veterinarios, cuidadores, y a la colaboraci贸n de expertos capitalinos recuperamos el animal禄, enfatiza el funcionario.

Una vez salvada, la inc贸gnita era c贸mo reincorporarla a su sitio habitual, y si se adaptar铆a de nuevo a este. Todo fue planeado. Abrieron el cuart贸n de recuperaci贸n, y como el ejemplar estaba en un per铆odo de celo lleg贸 sola hasta la puerta del lugar. Los re颅lin颅chos agudos emitidos a distancia, en franca comunicaci贸n con el macho, constituyeron un sello de garant铆a para el coito.

Comenzaron las primeras c贸pulas, pero seg煤n las cuentas sacadas ya hab铆a pasado la etapa f茅rtil dentro del per铆odo ideal en la fase de celo, y no hubo gestaci贸n. A los 15 o 20 d铆as volvi贸 el apareamiento, y este segundo intento fue decisivo para el embarazo.

Cebras en el zool贸gico

Hubo que esperar 12 meses aproximadamente para disfrutar del encanto en un lugar de Santa Clara que no est谩 destinado a la reproducci贸n, pero donde todas las cr铆as logradas resultan bienvenidas como lo es tambi茅n esta Bella, que constituye la nueva mascota del Zoo citadino, a pesar de que su madre, la Loca, la contonee con sus afectos maternos hasta que cumpla el a帽o, y Anselmo, el padre, ya disponga del permiso para acercarse a su cr铆a.

Contrastes

La publicaci贸n El Confidencial reflej贸 la 芦noticia禄 hace menos de un a帽o: Una animadora, de 19 a帽os, apasionada a la caza y alumna de la Universidad de Texas, desat贸 pol茅mica en las redes sociales luego de publicar en su p谩gina de Facebook un conjunto de fotos de los animales que ha exterminado durante a帽os.

Seg煤n el reporte se siente orgullosa de matar especies salvajes, y muestra instant谩neas con cad谩veres de leones, b煤falos, rinocerontes, elefantes, leopardos, cebras o hipop贸tamos.

En su r茅cord aparece como la mujer m谩s joven en exterminar a las cinco grandes bestias, y no se extra帽e si aparece sonriente mientras abraza a un leopardo sin vida sumado a la larga lista de sus aniquilaciones.

Otro informe da a conocer que la caza indiscriminada deja sus huellas, y las cebras Equus quagga quagga ya no existen en el Planeta porque el hombre propici贸 su ocaso a fines del siglo XIX.

Ni m谩s ni menos, y en un punto tan min煤sculo como el Parque Zool贸gico de Santa Clara, otros humanos hacen hasta lo imposible para salvar una cr铆a, a pesar de que la instalaci贸n carezca de condiciones para asimilar la fase reproductiva.

驴Tenemos o no nuestras Razones?

Memor谩ndum

鈥擡xisten varias especies de cebras del g茅nero Equus. Las de Grant son las comunes, y habitan en s谩banas, praderas y pastizales, mientras rechazan desiertos, selvas y humedales.

鈥擡l color de estos animales es negro con rayas blancas y no lo contrario, pues las pruebas de los embriones demuestran que el fondo es oscuro, a fin de propiciar camuflaje ante los depredadores.

鈥擜 pesar de la vigilancia constante de los padres, solo el 50 % sobrevive durante el primer a帽o.

鈥擟uando reposan o se acicalan permanecen una junto a la otra, pero en posiciones invertidas. Cada ejemplar tiene su cabeza hacia el lado trasero del otro a fin de que la cola de uno pueda espantar las moscas u otros insectos de la cara del otro.

鈥擫os sementales de cebras acostumbran a levantar su labio superior en aras de incrementar el sentido del olfato, y detectar ciertos olores en la orina de la hembra que determinan las condiciones de apareamiento.

鈥擲i las orejas permanecen erguidas significa que la cebra est谩 tranquila o tensa; si apuntan hacia delante indica temor, y solo en casos extremos tienen partos gemelares.

(Tomado de Vanguardia, Santa Clara)