¿Por qué el ejercicio fÃsico es bueno para la salud?
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- CategorÃa: Un poco de todo
- Escrito por Redacción Digital Radio Florida
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Cuando hacemos ejercicio fÃsico nos cansamos pero, curiosamente, también nos sentimos más ágiles, más tranquilos, mejor. Si nos sometemos a este estÃmulo regularmente durante un tiempo suficiente, es decir, si nos entrenamos, llegamos a adaptarnos a este cansancio y, además, las sensaciones positivas se cronifican, y todo ello es consecuencia de lo que está ocurriendo a nivel orgánico en nuestros tejidos y células.
La dosis óptima y tipo de ejercicio varÃan para cada persona en cada situación: edad, enfermedades, estilo de vida... De ahà la dificultad de establecer pautas que puedan aplicarse a toda la población. De todos modos, existe un mÃnimo indispensable para casi todas las personas. AsÃ, la Organización Mundial de la Salud recomienda de forma genérica que toda persona adulta (y anciana, siempre que sus limitaciones médicas no se lo impidan) debe realizar al menos 150 minutos de ejercicio fÃsico aeróbico de intensidad moderada semanalmente o al menos 75 minutos de alta intensidad (o la combinación proporcional de ambos). Asimismo, los expertos internacionales recomiendan realizar ejercicios de fuerza (como levantar pesas) que impliquen a los grandes grupos musculares entre una y dos veces a la semana. Además, parece que dosis superiores de ejercicio (300 minutos de ejercicio moderado o 150 de ejercicio intenso semanalmente) pueden reportar beneficios adicionales sobre nuestra salud.
Beneficios para el cerebro
La adaptación de nuestros tejidos al estÃmulo que supone el ejercicio fÃsico está modulada por infinidad de vÃas moleculares, muchas veces dependientes del órgano que estemos analizando. Por ejemplo, a nivel cerebral el ejercicio modula el incremento en la vascularización y flujo sanguÃneo, eleva los niveles de factores neurotróficos que producen reparación y crecimiento de nuevas neuronas, reduce el estrés oxidativo y ayuda a degradar ciertas proteÃnas tóxicas que pueden dar origen a enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer o el Párkinson. A nivel cardiovascular, el ejercicio crónico produce efectos antiinflamatorios, incremento en el flujo sanguÃneo y el tono vagal (lo cual se manifiesta con una disminución de la frecuencia cardÃaca), vasodilatación (que se traduce con un descenso de la presión arterial) y reducción de los niveles de lÃpidos sanguÃneos, entre otros beneficios.
Previene el cáncer
Ser fÃsicamente activo también previene el cáncer, especialmente el de mama y colon, ya que el ejercicio reduce las hormonas sexuales libres y ciertas hormonas metabólicas, el daño oxidativo y las citoquinas pro-inflamatorias, mientras que promueve ciertas moléculas que bloquean la propagación del cáncer como SPARC o la calprotectina, además de estimular la función inmune (al menos si el ejercicio no es muy intenso). Por otro lado, el ejercicio está directamente vinculado con la mejora de enfermedades metabólicas como la obesidad, diabetes o dislipidemia. Esto es asà porque se promueve la sensibilidad a la insulina y la capacidad de captación de glucosa por el músculo, se eliminan más ácidos grasos del torrente sanguÃneo y se incrementa el gasto calórico.
En resumen, el ejercicio fÃsico es efectivo en el tratamiento y prevención de muchas enfermedades que condicionan de forma sustancial nuestra capacidad de vivir más y mejor.
(Tomado de http://www.muyinteresante.es)





