Cuba será tu monumento
- Detalles
- CategorÃa: La opinión
- Publicado: Sábado, 10 Diciembre 2016 05:03
- Escrito por Redacción Digital Radio Florida
- Visto: 231
Ni plazas ni calles con tu nombre. Ni efigie donde ponerte flores. Alejado de la frialdad de las estatuas. Distante de mármoles y bronces que, inertes, ha de erosionar el tiempo. Tus ideas multiplicadas en los hombres, ese será tu monumento.
Â
AborrecÃas cualquier asomo de culto a la personalidad, cualquier exÂÂceso de veneración, porque es coÂsa de grandes parecer no serlo y deÂjar atrapadas las glorias, sublimes o épicas, en pequeños granos de maÃz. La continuidad está en plantarlos.
Soy de las que imaginó, al menos una escultura, vestido de guerrilla, trepado sobre cualquier montaña de la Sierra, con la vista posada allá bien lejos, dicen que en el futuro. Allá donde solÃas ir y volver.
Mientras duró tu peregrinar por cada sitio que antes bautizara de liÂbertad la caravana, se fue haciendo mayor el mito de la inmortalidad, de la presencia eterna, sin encumbramientos o idealizaciones que olviden el material con que se hacen los héroes: carne y hueso. Se fue haÂciendo más claro cómo un hombre se hace pueblo, cómo la historia lo reÂverencia y cómo sus ideas, toÂdas, nacen de lo justo.
Y se me fue haciendo menos neÂcesario ese espacio singular donde adorarte.
A fin de cuentas, miliÂmétriÂcaÂmenÂÂte diseñado, no existirá, más allá de esa roca con un corazón de cenizas tuyas. Pero existirá Cuba, toda amÂplia para echar tu suerte, con caÂda una de sus esquinas y caÂlles para recordarte.
Cuando veamos una concentración inusual o una cola extendida nos preguntaremos si es que vas a hablar; cuando sepamos de alguna injusticia o de alguna respuesta dilatada diremos que en tu tiempo, eso no habrÃa ocurrido, al menos si tú lo sabÃas; cuando queramos ir a la raÃz de los problemas, entenderlo todo, y arriesgarlo todo por salvarlo todo, diremos que eso era lo que hacÃas. Y seguirás naciendo en todo aquello que nos sea fatuo, en cada obra perfectible que nos dignifique.
Desde mucho antes de tu partida, muchos eran los que, colgados a tu cuadro en la pared, te pedÃan miÂlagros como se le pide a un Dios, o le pedÃan a un Dios que te cuidara, que te diera salud y vida larga, porque tu existencia era un anclaje para la fe. Ahora habrá poco que pedir y sà muÂcho por hacer. Y los «milagros» haÂbremos de construirlos con las mismas manos.
DecÃa Raúl Torres en su canción, himno de estos dÃas, que se habÃa visto cabalgar «delante de la caravana, lentamente sin jinete, un caballo para ti». Y a caballo anda Changó, ese orisha de la fuerza y la justicia que festeja la religión Yoruba, justo cuando decidiste darle vida de guerrero a una roca.
No habrá escuela, hospital o avenida con tu nombre. Un paÃs será tu monumento. Un paÃs echando pa’ÂlanÂte.
Granma





