Salud y humanismo: dos conquistas que Cuba comparte
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- Categoría: La opinión
- Publicado: Sábado, 11 Enero 2014 01:00
- Escrito por Pedro Pablo Sáez
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Florida, ene 11.- El nuevo siglo iniciado hace ya más de un decenio, constituyó en su momento, un faro de esperanza para millones de seres humanos en el mundo, desesperados por alcanzar, al menos, el derecho de acceder a una alimentación segura, plena atención de salud, y educación para los hijos.
Sin embargo, la nueva centuria avanzó en demasiados países con el crecimiento de azotes tradicionales como el analfabetismo, la desigualdad social, la pobreza, el hambre, las enfermedades crónicas y trasmisibles, la guerra interna o exportada por los ricos y la recurrencia de epidemias y fenómenos naturales extremos como terremotos y lluvias intensas.
Fueron y son todavía las naciones más pobres del sur del planeta, principalmente de África y Latinoamérica, y su gente humilde, desposeída y olvidada: indígenas del Amazonas o de la selva Boliviana, niños, ancianos, discapacitados, mujeres y embarazadas, los encargados de sumar la mayor cantidad de muertos por esos flagelos y por la falta total de asistencia médica y de otras oportunidades.
Esa realidad, cruda y violenta, extendió sus brazos suplicantes hacia un pueblo como el de Cuba, una islita pequeña y bloqueada que aprendió desde su nacimiento como nación, que la solidaridad humana, el internacionalismo y la generosidad son valores irrenunciables.
Nadie dudó aquí en renovar el compromiso de compartir lo que tenemos, sobretodo en el campo de la Salud Pública.
Desde aquí salieron entonces, decenas de hombres y mujeres con batas blancas para llevar salud y amor por la vida hasta la patria de Bolívar y Chávez, de Evo, de Correa y de Lugo, de Sandino y Daniel Ortega…llegaron hasta lo más profundo del territorio africano, donde nacieron antaño miles de negros esclavos que pelearon en nuestras guerras mambisas, o fueron incluso hasta el Bronx estadounidense donde acogieron hace más de 50 años a Fidel durante su primera visita a Nueva York.
Esa es la verdad de Cuba y de su pueblo ante la mirada del mundo: el espíritu solidario y el valor de sus médicos son argumentos que también avalan la condena mayoritaria en el seno de las Naciones Unidas al bloqueo impuesto por Estados Unidos, la admiración de numerosos países y el apoyo de millones de personas que en la tierra saben distinguir de qué lado está la razón.
Sin dudas la colaboración médica internacionalista cubana es de esas misiones meritorias que al decir martiano, engrosan el bando de los que aman y fundan.





