Los generales Maceo en el combate de Sao del Indio

 Los generales Maceo en el combate de Sao del IndioLa Habana, 30 ago.- Entre los principios 茅ticos del Ej茅rcito Libertador se encontraba el respeto a la vida聽 de los prisioneros espa帽oles e inclusive se aceptaba su incorporaci贸n a las filas insurgentes, pr谩ctica que llevada al extremo聽 fue el origen de una de las victorias m谩s sonadas de los hermanos Maceo en el combate de Sao del Indio contra fuerzas enemigas en Guant谩namo, librado el 31 de agosto de 1895.

Desde el mes de agosto Jos茅 Maceo, con una exigua escolta, se encontraba聽 baldado por una ci谩tica que lo manten铆a postrado en su hamaca聽 en el campamento聽 de Casimba cerca de la regi贸n de Guant谩namo, y entre su tropa se hallaba un soldado espa帽ol聽 prisionero que al parecer deseaba m谩s la vida en la manigua que la rutina de cuartel y quien, a fuerza de聽 disposici贸n a las faenas de servicio, lleg贸 a convertirse en uno m谩s del grupo, incluso para el desconfiado Le贸n Oriental.

La historia cambi贸 un d铆a cuando el militar hispano fue a ba帽ar un caballo al r铆o聽 y emprendi贸 la huida en el lomo de la bestia y no par贸 hasta Guant谩namo, donde ante sus superiores invent贸 la historia de una heroica evasi贸n y expuso el lugar de las fuerzas cubanas y la dif铆cil condici贸n del jefe cubano.

Tampoco excluy贸 los detalles聽 del聽 mote despectivo聽 que utilizaba Jos茅 Maceo para referirse al jefe de la Villa, llam谩ndolo Copello, y no por su grado y nombre聽 coronel Borja Canellas, al que los comentarios del lenguaraz informante聽 le sacaron los colores y se dispuso matar o hacer prisionero al Le贸n Oriental con una columna guiada por el doble desertor.

Jos茅 Maceo no pod铆a tener peores adversarios. Entre los integrantes de聽 la columna se encontraron junto a fuerzas espa帽olas los conocidos cubanos聽 traidores de Guant谩namo, quienes lo persiguieron durante semanas tras su desembarco por la Playa de Duaba en abril de ese a帽o y que estuvieron muy cerca de asesinarlo junto a su hermano Antonio聽 y el resto de los expedicionarios.

Pero el servicio de inteligencia cubano cumpli贸 su cometido y tan pronto el primer pelot贸n espa帽ol traspas贸 los umbrales de sus cuarteles un agente secreto llev贸 la informaci贸n a Jos茅 Maceo, con la descripci贸n en detalles de la cantidad de soldados y la misi贸n que ten铆an y聽 sin perder tiempo envi贸 un mensaje a su hermano Antonio, quien libraba a 30 o 40 kil贸metros de donde se encontraba su hermano enfermo su campa帽a oriental como premisa para iniciar la invasi贸n a occidente .

Jos茅 se impuso a su enfermedad, mont贸 su caballo y organiz贸 la tropa para vender cara su vida聽 en unas聽 alturas cercanas, mientras el Lugarteniente General al recibir la informaci贸n emprendi贸 la marcha para auxiliar a su hermano que corr铆a serio peligro.

Al respecto Jos茅 Mir贸 Argenter, jefe del Estado Mayor de Antonio Maceo,聽聽 se帽al贸 en sus cr贸nicas que la marcha se realiz贸 鈥渆n una noche tenebrosa, por caminos horribles y sin un minuto de descanso, en la cual quedaron caballos y ac茅milas por quebradas y senderos del monte鈥.

Pero a las primeras horas del 31 de agosto llegaron las tropas de Antonio a su lugar de destino en Sao del Indio, avis贸 a su hermano y con 茅l coordin贸 las acciones y聽 organiz贸 la emboscada para atacar por la retaguardia al enemigo.

Inclusive, quiz谩s por primera vez en las guerras de independencia, se utilizaron dos minas de TNT en el camino por donde deb铆an aparecer las fuerzas hispanas que, aunque hostigadas por los tiradores de Jos茅 Maceo, siguieron en su avance al considerar que se trataba de la d茅bil resistencia del campamento mamb铆 hasta que parte de la vanguardia volaba por los aires por la explosi贸n de la primera mina.

La segunda, m谩s potente, no tuvo los mismos resultados porque -situada detr谩s de la primera- ser铆a detonada cuando retrocediera el grueso de la columna espa帽ola ante la primera explosi贸n, lo cual no sucedi贸 porque hubo聽 una huida hacia Guant谩namo. Fue entonces cuando el Tit谩n de Bronce arremeti贸 contra los militares de la metr贸poli.

El enemigo tuvo alrededor de 200 bajas entre muertos y heridos, los mambises 89 y una buena cantidad de lesionados. No se conoce del destino de聽 aquel soldado espa帽ol que en realidad, sin quererlo, llev贸 a una emboscada a las fuerzas a las que pertenec铆a,聽 y que ante un inquisidor tribunal muy bien que lo hubieran considerado traidor.

En el Combate de Sao del Indio culmin贸 el Lugarteniente General su campa帽a en tierra oriental y comenz贸 a preparar la invasi贸n a occidente para cumplir con聽 los acuerdos聽 establecidos con聽 Jos茅 Mart铆 y聽 M谩ximo G贸mez para consolidar en todo el territorio de la Isla la Guerra Necesaria.




(RHC)

Noticiero Multimedia. Florida en la WEB

Discursos de Miguel D铆az-Canel Berm煤dez

Discursos de Ra煤l Castro

Estampas de Florida