La presencia poco conocida de Martí, Guiteras y Raúl en el cuartel de San Luis

Una historia que llena de orgullo a los sanluiseros atesora el cuartel convertido en museo. Foto: Eduardo PalomaresSan Luis, Santiago de Cuba, 29 jun.- Pocas veces acontecimientos de tanta relevancia en la historia patria, y a la vez tan distantes en el tiempo, coinciden en una modesta instalación de una pequeña ciudad, como los que atesora el museo del municipio santiaguero de San Luis, declarado Monumento Nacional el 19 de mayo del 2003.

Fueron las fuerzas coloniales españolas las que dieron vida al lugar, al erigir en él un cuartel de caballería, todo de madera, que por su estratégica posición a las puertas de Santiago de Cuba, se convertiría con más de mil efectivos en un bastión que jamás atacaron los valerosos mambises.

Para develar el primer hecho en el patio ahora cementado, pues con el tiempo cambió parte de la estructura a mampostería, la licenciada en Historia, Melba Pérez González, expone que allí, donde un obelisco trunco marca el sitio exacto, permaneció el cadáver del Héroe Nacional José Martí, el 26 de mayo de 1895.

«El cuerpo del Apóstol –refiere la museóloga–, había pernoctado en Palma Soriano, y camino a Santiago de Cuba es traído a este sitio fuertemente custodiado, para impedir el rescate que ya habían intentado las huestes mambisas a su paso por Hatillo. Después de unas horas sería llevado al paradero del ferrocarril, para proseguir el traslado en tren».

De aquella época la investigadora añade que en la celda de trasiego –del que, por el citado hecho, adoptaría en la república mediatizada el nombre de cuartel José Martí– guardaron prisión Marcos Maceo (padre de la gloriosa familia Maceo-Grajales), su hijo Rafael, y Guillermón Moncada, antes de ser conducido al cuartel Reina Mercedes, convertido luego en Moncada, en Santiago de Cuba. (Granma Digital)