Ignacio Agramonte: ¡con la vergüenza de los cubanos!

Florida, 11 may.- Para los camagüeyanos Mayor, Ignacio Agramonte y Loynaz, se alza como la figura insigne de las luchas por la independencia en esta parte de la Isla. Aquella memorable frase donde se cuestiona como hacer la guerra sin las necesarias armas, dio origen a una respuesta contundente ¡con la vergüenza de los cubanos!

Con su actuación demostró cómo hacerlo e hizo más, organizó las fuerzas del Camagüey, creó talleres donde reparó los medios de la guerra,  acondicionar las monturas, preparar una caballería imponente y capaz de hacer acciones gloriosas como El rescate de Sanguily, protagonizado solo por 35 mambises. Eran los hombres de Agramonte, inspirados en su ejemplo personal, quienes a golpe del filo del machete abrían brechas y llenaban de pánico a las columnas españolas que por  esa época trataban de eliminar a los insurrectos. En más de una ocasión, la pericia, el arrojo y la valentía proporcionaban la victoria.

Al hablar de Agramonte es obligado mencionar a su amada Amalia Simoni, una muchacha culta y distinguida que no vaciló en renunciar a los placeres de una vida cómoda para apoyar a su amado héroe, ambos protagonizarían un epistolario lleno de amor y dulzura de enorme connotación emocional

Ignacio Agramonte cayó en desigual combate contra las fuerzas españolas en los potreros de Jimaguayú, el 11 de mayo de 1873, hace hoy 145 años, su cuerpo fue quemado y esparcida sus cenizas. Amalia conoció del hecho y del dolor de aquella pérdida nunca logró reponerse.

Agramonte fue Camagüey en la lucha libertaria. El Comandante en Jefe Fidel Castro en esta tierra afirmó cómo queríamos que fuéramos cuando sentenció…”como la caballería de Ignacio Agramonte”, para saldar esa deuda, cada hombre y mujer en esta provincia tiene que ser como los hombres de El Mayor, seguros para avanzar en las tareas en medio de las dificultades, ¿cómo?, ¡ con la vergüenza!