Programa Materno Infantil en Florida, garantía de salud y felicidad plena

Sin dudas los niños cubanos  se cuentan entre los más privilegiados del mundo,  al vivir en un país donde su calidad  de vida, garantías de salud y felicidad plena constituyen la máxima prioridad de la Dirección Política, del Estado y del Gobierno revolucionario.

La baja tasa de mortalidad infantil lograda por este municipio de Florida al cierre del año recién finalizado,  muestra, de manera  palpable, cuanto se hace por acá, como en el resto de la isla, para que los infantes se formen, crezcan y permanezcan en el seno de la madre, y luego nazcan sanos y aptos para alegrar la existencia de sus progenitores y del resto de la familia.

Son miles las horas de desvelo, estrategias diarias, y cuantiosos los recursos dedicados por el país y el  Sistema de Salud  Pública en el empeño de  asegurar las prestaciones y atenciones del Programa Materno Infantil  del territorio.

El trabajo del médico y la enfermera de la familia con la pareja y la embarazada en primer lugar, seguidos por decenas de consultas especializadas, pruebas diagnósticas en la etapa de gestación, dietas alimenticias, estadías en hogares maternos, ingresos hospitalarios antes y después del parto, equipos completos de galenos y paramédicos siempre alertas, vigilaron y consiguieron aquí en el 2013,  la llegada al mundo de unos 700 niños, con una elevada perspectiva de sobrevivencia.

La felicitación por tal éxito, la merecen entonces cientos de hombres y mujeres  que en los consultorios, hospitales, comunidades, instituciones sociales, organizaciones civiles y otros espacios de Florida no desmayan en la defensa de los indicadores más preciados del Programa Materno Infantil.

Para ellos: gracias, muchas gracias en nombre de la sonrisa de esos niños y niñas  que trajeron júbilo nuevo a numerosos hogares del municipio.