¡Con voluntad, trabajo y unidad, seguiremos adelante!

Ya iniciamos  el 2014 y  después del recuento y el análisis de lo vivido nos proyectamos hacia el futuro con improntas siempre positivas. De aquí la conveniencia del balance.

En tales circunstancias, este año  será definitivo para continuar el proceso  dirigido a transformar todo lo que deba ser cambiado; será importante en la actualización del modelo económico cubano y en la batalla  por la redención de valores que ennoblecen y mejoran nuestra condición. 

Y para lograrlo, numerosos son los retos y perspectivas.

Raúl señaló en el discurso de este primero de enero:   “Nada fácil ha resultado este largo y azaroso camino”, sin dudas la idea recoge la esencia de lo que han sido los 55 años de Revolución vividos, y  los desafíos que están por llegar, por enfrentar, por  consolidar.

Es imprescindible que tanto timoneles como pasajeros apostemos por igual: abogamos por la gestión  aglutinadora de los dirigentes  de cualquier nivel y la fiscalización en correspondencia con la ética, la eficacia y la transparencia de su  encargo, pues todos somos pueblo y a todos nos corresponde concretar resultados y avanzar en las diferentes esferas de la producción y los servicios.

Queremos transitar por un 2014 donde el trabajo bien planificado y ejecutado no dé lugar a la improvisación y a descalabros que limiten el desarrollo de la sociedad.

¡Con la fortaleza que nos da la voluntad, el trabajo y la unidad, seguiremos adelante!