Copa del Mundo de Buenos Aires… más que cuestión de rankings

La Habana, 20 feb.- Judo y esgrima. Dos de varias disciplinas donde la ubicación en el ranking mundial que se ostente, puede prolongar tu tiempo de vida en una competición.

Y no se trata de ser reiterativos en tal sentido, pero chocar con muros bien sólidos en materia de calidad y confrontación, y emerger airosos se antoja muchas veces la tarea del indio. Especialmente porque desde la perspectiva táctica, no se poseen los argumentos para variar determinada estrategia de combate ante situaciones de tensión extrema.

Las espadistas cubanas Yoslaine Cardenal (escaño 66), Yamilka Rodríguez (75) y Ceily Mendoza (116) acaban de experimentarlo en la Copa del Mundo de Buenos Aires. Ni su mentor Pedro Enríquez, ni los más optimistas seguidores de esa disciplina, ni tan siquiera yo podía pedirles actuaciones en Do mayor,  partiendo de la idea de que en suelo albiceleste cruzaron aceros las mejores atletas del orbe. Eso sí, las estocadas de primer nivel patentadas allí les sirven para fijar la mirada en el Panamericano de la disciplina en Santiago de Chile (17-26 de abril) y su posible clasificación para Toronto.

Pongamos un ejemplo: tras haberse coronado individualmente Mendoza en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Veracruz, y por colectivos junto a Rodríguez y Marisol Oña, no habían enfrentado nuestras “mosqueteras†ningún  otro asalto de rigor supremo.

En la cita multideportiva regional de tierras jarochas, la zurda Mendoza de 1.76 metros y 70 kg de peso dominó su poule con cuatro sonrisas y un desliz, 22 touchés favorables y 14 en contra. Luego fue dejando una por una y con buena dosis de adrenalina a sus oponentes en el camino: desbancó 8-7 a la colombiana Diana Rodríguez, luego 15-12 a la boricua Elinette Díaz, castigó 15-9 en semifinales a la dominicana Violeta Ramírez, y por el oro in extremis inclinó 15-14 la espada de la también quisqueyana Elsa Mateo.

Para nadie es secreto que los Juegos centrocaribeños distan muchísimo del nivel que ostentan las copas del Mundo y los Grand Prix.

En el de la capital argentina afloraron deficiencias técnicas y tácticas que al decir del mentor Pedro Enríquez son cruciales para continuar el trabajo de perfeccionamiento sobre el repertorio de cada una de sus discípulas, además de pulir acciones defensivas y de contraataque.

Eso sí, las ubicaciones de nuestras exponentes, y el escaño 22 por colectivos (sumaron ocho unidades), también distante del 12 proyectado de antemano por Enríquez, en justa dominada por Italia (64 rayas de botín), contribuyeron a modelar el panorama de los principales contendientes de la región.

Sobresalen como escollos Estados Unidos (puesto 13-21 rayas), además de Catherine Holmes como mejor ubicada en solitario en el peldaño 24. Les siguieron Venezuela (15-19) y Eliana Lugo como bujía en la plaza 48; Brasil (16-18) y Cleia Guilhon (76); y Canadá (18-8).

Volviendo a nuestras esgrimistas, de conjunto cayeron 28-29 ante las sudcoreanas, en definitiva séptimas, mientras en el concurso individual Cardenal, número 411 del ranking mundial (sin puntuación), fracasó 11-15 ante la estonia Kristina Kuusk, anclada en la posición 51 gracias a 32 unidades; Rodríguez (424) sucumbió 12-15 a manos de la suiza Tiffany Geroudet (50-32); y Mendoza (202-3 rayas) resbaló 12-15 ante la también suiza Ãngela Krieger (141-6).

Ãlgebra sencilla, pues todas, de antemano sabían que tendrían enfrente a homólogas de mucho mayor kilometraje, certeras, “flemáticasâ€.

No dudo que a la vuelta de abril, en Chile, les vuelva a suceder otro tanto y en las listas de inscripción aparezcan con duelos iniciales endemoniados.Cubasi